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sábado, 17 de enero de 2009

ÚLTIMA LECTURA TALLERISTAS.

Un saludo muy afectuoso para cada uno de ustedes, talleristas.
Ya al final de nuestra jornada, que tuvo altos y bajos, le ruego leer este artículo, publicado en la Revista de 2009, Sociedad de Psicología del Uruguay
: http://pepsic.bvs-psi.org.br/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1688-43372008000100004&lng=pt&nrm=iso



Lenguaje no verbal y límites*

Musicoterapeuta Amparo Alonso.

Nos dice Sigmund Freud en su libro “Malestar en la Cultura”: “ocurre que el ser humano no es una criatura tierna y necesitada de amor, que sólo osaría defenderse si se le atacara, sino que por el contrario, es un ser entre cuyas disposiciones instintivas, también debe incluirse una buena porción de agresividad”... “la existencia de tales tendencias agresivas, que podemos percibir en nosotros mismos y cuya existencia suponemos con toda razón en el prójimo, es el factor que perturba nuestra relación con los semejantes, imponiendo a la cultura gran despliegue de preceptos”... “evidentemente al ser humano no le resulta fácil renunciar a la satisfacción de las tendencias agresivas, no se siente nada a gusto sin esa satisfacción”... “siempre se podrán vincular amorosamente entre sí un cierto número de personas, a condición de que haya otros en quienes descargar los golpes”... “el hombre primitivo estaba menos agobiado en cuanto a las fuertes trabas de nuestra cultura, es verdad. Pero no nos engañemos, porque no tenía ninguna seguridad y porque los beneficios de la satisfacción de todos los instintos, estaban reservados sólo a los jefes y los demás, vivían como esclavos”.

Allá por los años 60, se empezaron a levantar los tabúes en torno a la sexualidad. Tal parece que los niños y los jóvenes hoy, están levantado las barreras de la hostilidad y los comportamientos violentos. No creen en las palabras de sus adultos en relación a este tema. Las evidencias de la violencia dentro de los hogares es algo que nos acompaña en todo momento. Sin embargo, nos cuesta aceptarlo. Nos debemos una sana autocrítica y un buen análisis como adultos. Aún pensamos que está “afuera”, en los “otros” y no en nosotros.

Desde hace 15 años diseño y realizo talleres para profesionales de la educación y la salud, centrados en el entrenamiento teórico-práctico. Entre las prácticas que se realizan se hallan: la distensión, el desarrollo de la empatía, la multiplicación de recursos para crear contextos y climas apropiados para la transmisión de materiales de estudio; la disposición al estado creativo; observación de los estilos de conducción y comunicación gratificant, así como en el uso de intermediarios no verbales, en este caso específicamente corporales y musicales.

Esclarecer la reflexión epistemológica acerca del quehacer laboral, “porqué hacemos lo que hacemos como lo hacemos”, y la atención centrada en la armonización psicocorporal y actitudinal del profesional, da buenos resultados, porque despierta potenciales, influye positivamente en el ánimo, desbloquea energías. Ayuda a la adaptación crítica pero sensible a la realidad de cada contexto, disminuyendo los riesgos de repetición estereotipada de procedimientos - que tal vez fueron útiles en otros contextos - pero no lo son para todos los casos.

Necesitamos límites que resguarden nuestra intimidad y necesitamos llegar a conformar un espacio personal.Tenemos una frontera física, visual, que es la piel. Y tenemos otras intangibles, tan importantes como esa, como las vivencias emotivas, las preferencias y gustos, el sistema de valores y creencias. Ese espacio privado que constituye el territorio de los límites, es necesario defenderlo por el bien de la salud mental, emocional y física.

Invadimos los límites de otras personas, a veces sin consciencia de estar haciéndolo y otras deliberadamente. Podemos sentir una invasión de nuestros límites, a veces de forma francamente hostil y otras, sin mala fe.

Establecer correctamente los límites, que sean claros pero no rígidos y saber cuidarlos, ayuda a ordenar la vida, a fortalecer las relaciones con los demás y a incrementar el nivel de autoestima y autorrespeto.

Las violaciones más comunes a los límites son las de intrusión y las de distancias.

Las violaciones de intrusión, se refieren al traspaso de un límite emocional (por ej. los intentos de controlar el pensar o el sentir de un niño que dice tener miedo al afirmarle “no, no tenés miedo” En cambio, aceptar su sentimiento y a la vez ayudarle a reasegurarse, es no violar sus límites emotivos.)( O si se lastima, se puede decir “no es nada, no te hiciste nada” o se puede aceptar que se ha hecho daño, escucharle y acompañarle con algún comentario que le consuele).

Las violaciones de distancia se refieren a no respetar los límites físicos, cuando se accede a una proximmidad e intimidad que no corresponden .

La demarcación de territorios y el acuerdo sobre límites, es una necesidad básica, no ese trata de un tema a discutir si hace falta o no, lo que es necesario discutir y acordar es cuánto, cómo, dónde, con quien, etc. No parece cuestionarse la necesidad de límites para relacionarnos, sino la forma de acordarlos. La oposición no está entre límites o permisividad que en realidad son opuestos complementarios; el arte está en acertar dosis y oportunidad del empleo de cada uno.

En “La comunicación no verbal” de Mark Knapp, leemos: “El comportamiento no verbal, puede, repetir, contradecir, sustituir, complementar, acentuar o regular, el comportamiento verbal”. “Repetir se refiere a que el gesto dice lo mismo que la expresión verbal.( ej. decir ir hacia el norte y señalar en esa dirección) . Contradecir, cuando palabra y gesto no coinciden (un padre grita enojado ¡no grites!; tener la frente sudorosa y manos temblorosas y negar estar nerviosa) Sustituir, cuando no se desea verbalizar y se busca que una expresión sea suficiente para comunicar lo que se siente. (Llegar a la casa abatido y no hablar. Frente a requerimientos, decir, tuve un día desastroso. Si se insiste y no es suficiente, tal vez entonces vaya pasando a verbalizar o se niegue a hacerlo). Acentuar, cuando un comentario se acompaña de gestos faciales, ( tomar fuertemente de un brazo a quien se quiere advertir de un peligro) Complementar, el comportamiento gestual encauza, elabora, mejora, un mensaje verbal. Regular, los flujos de interacción entre interactuantes puede darse de forma fluida o no. Esta es una cualidad tan importante que formulamos juicios sobre las personas de acuerdo a sus habilidades reguladoras o a la falta de las mismas: “es como hablarle a una pared” “no te deja meter una”, “hablá con tal persona, te va a entender seguro, etc.”

Durante varios años trabajé con jóvenes madres que presentaban alguna dificultad en la interacción con sus bebés. El Dr. Gastón Boero detectaba en la consulta post parto la presencia de estas dificultades y recomendaba un trabajo sensitivo corporal conmigo. Mi tarea se apoyaba básicamente en dos pilares: la narcisización y la posibilidad de bienestar psicocorporal de la madre, y la traducción, esclarecimiento y terapización del lenguaje no verbal propio de las interacciones con el bebé. Insistíamos en la terapización de las funciones de complementación y regulación. Fue siempre emocionante asistir a la transformación del lenguaje gestual, a medida que se iba comprendiendo su importancia como comunicador de estados de ánimo y de afectos tanto del niño/a hacia sus padres como de los padres hacia el niño/a. Asistir al desarrollo de la inteligencia del gesto que otorga sostén al cambio del lenguaje verbal también, es una experiencia altamente gratificante.

Nos dice Paul Watzlawick en su libro “Teoría de la comunicación humana”: “el proceso de aprendizaje en el que se ve envuelto cada ser humano desde el mismo momento de su nacimiento, transcurre en un medio distinto para cada uno, al que denominamos comunidad cultural . Y toda comunidad cultural, sea cual fuere, tiene sus códigos y cumple con las mismas funciones: transmitir información; transmitir modos específicos de calibrar dicha información; enseñar lenguajes; enseñar reglas específicas acerca de dichos lenguajes; organiza la conducta de cada sujeto mediante pautas de interacción, que dentro de cada comunidad cultural, son muy precisas y no son de fácil percatación ni para el propio sujeto ni para los demás, excepto cuando son violadas, manifiestándose entonces con toda claridad”.

Este proceso de incorporación de códigos, que se produce desde el nacimiento, genera una particular visión de sí y del mundo que se va impregnando en el sujeto sin su participación consciente. El hecho comunicacional que produce imprinting y sus reglas, pertenece a lo más básico de la experiencia humana y se da fuera del campo de la percatación consciente.

Nadie enseña específicamente cómo se combinan los mensajes verbales y los gestuales, pero de todas formas se enseña y se aprende. Nadie explica en qué consiste una coalición sana o una patológica, nadie sabe cómo se corrige si está mal, pero su aprendizaje tiene lugar en el seno de la socialización, a través de la experiencia interaccional cotidiana.

“Cuando en el estudio de la conducta humana se desplaza el énfasis desde los procesos intrapsíquicos hacia los fenómenos interaccionales, se expande la comprensión y todo comportamiento se puede describir y explicar mejor” (P. Watzlawick).

Mirar la interacción, permite ver al niño en su entramado de relaciones y abre la posibilidad de trabajar con los padres con el objetivo de enriquecer sus capacidades para las tareas de parentalización.

Y en la tarea docente, viene muy bien expandir la mirada desde la observación únicamente al niño hacia el campo de las interacciones, porque abre la posibilidad de observar la urdimbre subjetiva en la que se producen los intercambios de enseñanza- aprendizaje

Dice Eva Giberti en su libro “Hijos del rock”: “...es preciso escuchar el cuerpo neurovegetativo. ¿Podríamos concebir una emoción como por ejemplo la rabia, sin referirnos a un estado corporal caracterizado por sentir que el pecho nos estalla, que los dientes están apretados y que un acaloramiento nos recorre todo el cuerpo?”.

Eva Giberti recomienda a los adultos desarrollar la intuición, entendida esta como pre-aprehensión sensorial, para poder captar aspectos de la realidad que no percibimos habitualmente.

Para percibir mejor el nivel no verbal en temas de límites, y poder ampliar representaciones sobre los mismos, se plantean en los talleres algunos ejercicios:

• diferenciar entre limitaciones y límites;

• ¿pueden los límites ser ordenadores, organizadores de la vida de relación?;

• menciona alguna de las características que tiene una persona que respeta tus límites;

• describe una característica de alguien que maneja bien los límites con los niños y de una que los maneja mal;

• describe a alguien que sabe poner límites; describe a una que le cuesta poner límites a sus impulsos;

• también a una que le cuesta poner límites a los demás.

Ejemplos de algunos comportamientos no verbales en relación a los límites:

• una persona que es más rápida que las demás, termina antes, se pone ansiosa y empieza a apurar con actitudes y gestos a los demás;

• una persona que teme ser criticada y rechazada y permite que la dirijan en su propio territorio;

• una persona que hace regalos fuera de lugar, como una forma de presión, etc.

Juan Carlos Carrasco en “Psicología de la expresión” (AUPPE) dice que cuando la expresión de las emociones y los conflictos logra ser mediatizada y simbolizada, cumple con cuatro funciones: permite la realización de deseos de una manera simbólica y socialmente aceptable; con las destrezas alcanzadas se refuerzan las funciones yoicas; las ansiedades pueden ser soslayadas y al tratar los temas conflictivos de una forma mediatizada y no directa, se facilitan los procesos elaborativos.

La metodología musicoterapéutica propuesta por el Dr. Rolando Benenzon, se apoya en tres principios: Principio de Iso, Principio del uso del Objeto Intermediario y Principio del uso del Objeto Integrador. Los tres orientan el entrenamiento de los musicoterapeutas.

“Isos viene del griego y quiere decir igual”, dice Benenzon en uno de sus libros, Teoría de la Musicoterapia .El uso de este principio entrena al terapeuta , en una forma de observación y de escucha apropiadas para lograr la apertura de canales de comunicación. Se trata de que vaya hacia el Otro, buscando conocer su cultura, sus códigos en clave de sonidos, músicas y gestualidades. Muchas veces cometemos violaciones de los límites subjetivos a través de opresiones o descalificaciones culturales sin siquiera notarlo, como cuando no comprendemos ni consideramos la diversidad y las manifestaciones diferentes, también en todo lo referente al mundo de las manifestaciones no verbales.

El entrenamiento en el uso de intermediarios es también una herramienta valiosa, ya que permite rodear resistencias, creando espacios transicionales. La búsqueda y el logro de simbolizaciones habilita la elaboración de materiales de difícil resolución por vía directa y verbal.

Voy a citar un ejemplo de esto, usando recursos mediadores no verbales, en este caso, musicales y corporales.

La Prof. Arianna Fasanello, Lic. en Ciencias de la Educación, realiza en Citac, (centro que dirijo) una propuesta de educación a través del cuerpo y el arte, con niños y jóvenes. En uno de sus grupos, compuesto de 12 niños de 10 y 11 años, 4 varones y 8 niñas, comenzaron a manifestarse reiteradamente por parte de 5 de las integrantes, empujones, palmadas fuertes, amenaza de escupitajos.

Arianna, buscó posibilidades a través de la comunicación verbal, pero no obtuvo resultados satisfactorios y se orientó entonces, con gran acierto, a encontrar un mediador no verbal que permitiera canalizar simbólicamente estos comportamientos . Encontró que el Hip Hop podía ser lo adecuado. Consiguió materiales informativos, materiales de apoyo (“Hip Hop” .......................) y los presentó al grupo. Empezaron a trabajar con la música y con los gestos cuya base son los mismos comportamientos pero dándoles forma artística. Resultó un mediador excelente.

Gabriel Kaplún en su “análisis de culturas juveniles” publicado en Memorias del VII congreso de ALAIC, La Plata, refiriéndose a la crisis de la enseñanza media dice: “la cultura en que los jóvenes aprendían de los viejos y las nuevas generaciones de las pasadas, fue la base sobre la que se construyeron en buena medida los sistemas educativos. A partir de los 60, decía Margaret Mead, surge una nueva cultura, en la que los pares, desplazan a los padres. Los jóvenes son los “primeros habitantes de un país nuevo”, en el que los adultos se sienten mucho más extraños, cuando no directamente exiliados.

Los jóvenes observan el mundo adulto , tempranamente a través de la televisión rompiéndose las formas de control que permitieron construir la separación de la infancia, la juvntud y el mundo adulto.

Y aunque la escuela siga contando hermosas historias, Kaplún cita que Martín Barbero dice que los jóvenes intuyen, quizás confusamente aún, que se ha producido una reorganización profunda en los modelos de socialización: ni los padres constituyen el eje de las conductas, ni las escuelas son el único lugar legitimado del saber, ni el libro es el centro que articula la cultura”.

*Sociedad de Psicología del Uruguay. XVIII Jornadas Uruguayas de Psicología, 3 y 4 de noviembre de 2006. “Múltiples miradas acerca de niños/as y adolescentes en el Uruguay de hoy”

TAREA. Luego de leer, hagan un comentario incluyendo tres ideas, que a juicio de cada uno, sean relevantes. No olviden que este blog es leído por otras personas a más de los estudiantes de la Universidad. ESCRIBAN CON PERTINENCIA Y COMPETENCIA.
Nos vemos el próximo viernes. Maguita.

sábado, 10 de enero de 2009

¿UNIVERSALES LINGÜÍSTICOS?

Para ustedes estudiantes de Psicología Educativa, una "reflexión" de un colega peruano. Hay "mucha tela que cortar" en el texto y por supuesto, una carga socio-cultural, evidente. Luego de leer, al final está la tarea.

NUEVOS VIENTOS DE LA FONÉTICA Y LA GRAMÁTICA EN LA EDUCACIÓN DE LAS LENGUAS.
Gerardo Cailloma Navarrete
Trujillo, La Libertad, Peru
Docente universitario interesado en cine, música y literatura. Gusto de las culturas extrañas y las ciudades viejas.
http://elrincondeschultz.blogspot.com/2008/12/nuevos-vientos-de-la-fontica-y-la.html

"Quiero compartir esta reflexión personal mayormente descriptiva y reflexiva, presentándoles una serie de situaciones en las que está inmersa la educación nacional peruana en todos los niveles. Esto es: escolar en sus tres niveles, el cual “arroja” a la sociedad un estereotipo de graduado (generalizado) y que ingresa al nivel universitario de pregrado y post grado. Estos datos son los que hemos compartido en una reunión entre directores de colegios del norte del país y las universidades representadas por personas que están involucradas en los procesos de admisión en cada una de ellas que le tocó representar.
Como es sabido por la mayoría de docentes el hecho de trabajar en una universidad con ciertas características económicas que podrían influir en lo social, educativo y cultural (aunque estos dos últimos términos ya están implícitos en la palabra “social”) podrían marcar diferencias notables de alumnos en su comunicación; pero lejos de tener muchas diferencias entre estas características (pues estaban las universidades nacionales de otras ciudades del norte peruano, como las privadas de corte religioso y laico) la visión que se tiene del alumno que ha egresado de un colegio de nuestro sistema educativo público o privado, más que de profundas diferencias, éste tiene, para bien o para mal, muchas características comunes.
Hay un antiguo proverbio árabe que se pierde en el tiempo “el hombre se parece más a su tiempo que a sus padres”. Esta inmensa sabiduría ancestral nunca ha sido tan correctamente validada como lo es en la actualidad en el mundo de las comunicaciones masivas, creando la “generación.com”. La crisis que ha tocado vivir a varias personas en su niñez, la famosa generación X, está tocando a su fin y ahora estamos presenciando una verdadera revolución del ser humano con el cual vamos a trabajar en el futuro. La crisis desatada por la consciencia del “Si condicional” en la generación precedente está siendo “atenuada” por un proceso sutil de individualización extrema y un pragmatismo impresionante, que los debe hacer reflexionar y que luego de presentar los detalles por los que escribo esto, debemos concluir para dejar puertas y ventana abiertas a su reflexión personal para cuando ya estén pisando de manera decisiva aulas en los espacios que les toque dictar su cátedra (desde la más pequeña hasta las aulas universitarias)

Ante el tipo de postulante que llega a todas las universidades, debemos actuar con ciertos criterios. Un cachimbo en la actualidad:
• Es un experto en manejar diversas herramientas tecnológicas. Cierto es, no importa la condición de un chico de la ciudad de casi todos los estratos sociales; el adolescente se enfrenta a una computadora con una facilidad sorprendente, más aún si quiere comunicarse o informarse
• Crece en un espacio de marcado individualismo y excesiva competencia. El alumno vive la cultura de la recompensa, el estímulo excesivo por objetivos concretos y una competencia feroz para obtener reconocimientos que más allá de estimular el conocimiento, estimula el ego del estudiante, empleando algunas veces mecanismos no justos para lograr los mismos, por ejemplo: falta de solidaridad
• Vive en un mundo de la cultura de lo rápido, útil y rentable. De lo anterior, se entiende cada vez más que el adolescente se muestre frío, utilitario; en realidad, es algo que el sistema socioeconómico está haciendo de él y el sistema educativo, a través de los docentes, incita al alumno a actuar así. No hay que olvidar que el alumno imita lo que los adultos hacen hasta que tienen la capacidad de discernir por ellos solos.. espero.
• Posee acceso a excesiva información sin criterios de investigación. El mundo de la información global ha entrado a la casa del adolescente, ya no sólo la TV, sino esa poderosa herramienta: la Internet. Esta herramienta, mal usada, vista desde los criterios anteriores, es peligrosa por el facilismo y los aún escasos mecanismos de tamizar con coherencia y discriminación efectiva, toda la información a la cual uno accede.
• Inmadurez emocional debido a su edad. De lo anterior, una excelente oportunidad es la de poder influir, espero positivamente, en un ser humano que está formando su escala de valores; el adolescente toma diversas referencias en las que un docente o adulto juega un papel importante; también, y ahí el peligro, juega un rol gravitacional los medios de comunicación.
• Simplifica sus formas de comunicación potenciando lo oral y lo iconográfico. Del punto anterior y lo que motiva el tema central de reflexión de esta exposición, se desprende esta sorprendente característica que está revolucionando el mundo de la comunicación escrita a grados insospechados y que se podría presagiar un cambio drástico en la escritura, apoyado por el soporte tecnológico. Esto se traslada a los aprendizajes de lenguas, en cierta manera, gracias a la oralización de la escritura.

Este último punto es el que nos motivó a reflexionar intensamente entre colegas tanto del colegio como de la universidad en los que trabajo. Los años anteriores, la preocupación estaba centrada en el texto, confiando mucho en la palabra escrita, el texto vertebrado en palabras, en ideas, en párrafos, en microtextos y en macrotextos. Nuestros acercamientos a la lectura no eran tan traumáticos y en caso de no suceder no era generalmente por problemas lingüísticos, sino de otra índole como los económicos, políticos y sociales. Pero el mundo de la tecnología ha invadido todo y ha comenzado a generar una violenta y rápida transformación de las formas comunicativas, siendo la escrita la que mayor repercusión está teniendo. La palabra escrita se ha visto sometida en los últimos años a una presión incesante de la visión rápida que se tiene de la vida en la actualidad. La frase “TIME IS MONEY” ha transformado al ser humano en lo que somos y esta antigua ideología revitalizada en las últimas décadas está presionando hacia la transformación de un nuevo ser humano. Debemos ser más rápidos, efectivos y ahorradores. Todo es mensurable en términos económicos y bajo esa perspectiva, la educación se vio transformada en métodos masivos, rápidos y supuestamente efectivos. Además, en los últimos tiempos, la presencia de los medios masivos de comunicación como el chat ha originado un nuevo hábito de escritura, el cual se está extendiendo a los círculos más insospechados y a las nuevas propuestas de la R.A.L.E. Algunos ejemplos: el vocabulario castellano ha asimilado varias palabras inglesas del entorno de la computadora: ya no se “rastrea”, se “escanea”; otros casos patentes: la eliminación sistemática de la tilde ha originado una suerte de crisis en la misma a tal grado que uno puede encontrarse con textos como el siguiente: ¿esta esta en su casa? No es raro ver estos errores frecuentes en informes de personas que trabajan en redactar documentos (abogados, empleados, secretarias), o en todo aquel que usa la lengua escrita permanentemente como periodistas o docentes. Muchas veces el criterio extralingüístico ahonda este problema. Recuerden ustedes que el año 1994 TELEFÓNICA decidió sacar la tilde de su isotipo para adecuarlo al un supuesto estándar universal. Me pregunto si algún día los franceses han de sacar la ç del nombre de su idioma français. Volviendo al tema del chat, es interesante ver cómo nuestros jóvenes se comunican entre ellos y logran entenderse entre iconos, palabras abreviadas y frases entrecortadas. Pero hay que hacer una salvedad, ese lenguaje escrito que emplean no va más allá de mensajes contextuales y son denotativos. El problema que enfrentamos todas las universidades del país y del mundo es cuando el adolescente traslada ese manejo de escritura al plano de la redacción académica. Una vez que éste se topa con el trabajo intelectual se da cuenta de las innumerables herramientas que no recibió o postergó en su aprendizaje escolar. ¿Qué está pasando en las universidades? Muchas hemos adoptado procesos remediables, acercándolos desde diversas perspectivas, pero más ligados al mundo academicista clásico: por un lado la gramática y por otro lado, un mundo tan postergado como la Fonética y la Fonología.

Dudo que ustedes hayan recibido educación escolar con estas herramientas como es la fonética y la fonología; yo la recibí por primera vez en mis estudios de lenguas en 1977; esta ciencia que forma parte de la lingüística es una suerte de cenicienta a la cual se la ha tratado con poca importancia, ya que había priorización por un lado del lenguaje escrito y por otro lado, las escuelas que se centralizaron en el texto, teniendo una macrovisión de la comunicación. Los estudiosos de las escuelas de Moscú, Praga o Copenhague en cuanto a la materia sonoro, y con científicos como Trubetzkoy, Alarcos Llorach, Hjemslev y Jakobson, herederos de Ferdinand de Saussure, hicieron estudios sistemáticos y coherentes cuyos medios, más que los resultados, han sido tomados por otras ciencias sociales para poder ser aplicadas en sus materias de trabajo. Así palabras como PARADIGMA o ESTRUCTURALISMO, palabras que han sido más conocidas a través de la economía, sociología, psicología o antropología, deben sus orígenes y comprensión a la Lingüística, en especial la FONOLOGÍA. En países con una rica tradición cultural y con un movimiento de lenguas tan importante como los europeos, les permitió conocer las mismas por necesidad o curiosidad, más lo primero que lo último: la guerra, el comercio, el intercambio intelectual han sido grandes promotores de esta necesidad. Pero esta iba acompañada de una educación humanística que se centraba en el estudio de lenguas clásicas y de artes que trabajaban en el sonido como es la música. Estos saberes han sido descartados en los últimos tiempos por no ser “útiles”, mejor dicho, rentables, en las últimas décadas. Quizá ustedes no hayan tenido formación musical básica en sus respectivos colegios, dudo también que hayamos recibido en aulas una sólida formación de una lengua extranjera o autóctona de tal manera que nos haya permitido comparar ésa con la nuestra, con el castellano. No conocimos su sistema fonético y no conocimos el nuestro. La priorización de lo visual postergó a lo sonoro: aún hay docentes o personas ligadas al manejo de la lengua que llaman a la V corta, V dentilabial. Sabemos todos que ese sonido no se realiza en ninguna de las variedades del castellano actual, salvo, quizá, en aquellos que están fusionándose con el inglés (espánglish) o el portugués (portuñol). Un tema interesante de investigación. Pero es inaudito que aún haya docentes o locutores u hombres de teatro que digan cosas como /voįavivirmividakonunavaka/ (¿alguna vez han oído esa pronunciación?). En últimas capacitaciones que he realizado con docentes en esta área es para ellos un mundo nuevo. Hay un marcado desconocimiento del mundo fonético, esto es el lado concreto de lo fonológico, desconocen el mundo de los alófonos, por eso hay graves problemas en lo ortográfico. Ante este desconocimiento tenemos dos graves problemas en ciernes: el docente no tiene fundamentos para aplicar recursos con sus alumnos en caso de las asociaciones de sonido – grafía; por ejemplo /s/ y sus realizaciones: s, z, c. O /k/ y sus realizaciones: k, qu, c. Por otro lado, la forma cómo adecuamos nuestro pobre mundo vocálico (5) con lenguas como el inglés (11) o el francés (16). Un primer punto de observación de la formación de ustedes es, entonces, cuánta fonética conocen ustedes. ¿Han hecho fonética comparativa? ¿Cuánto manejan rasgos suprasegmentales como para trabajar la relación grupo fónico-signos de puntuación? Se acerca la agresiva enseñanza del chino y otras lenguas de inflexión tonemática, entonces ¿manejan los tonemas de manera adecuada? Esto se ve enriquecido con carácter práctico en el mundo del paralenguaje, pero ahora se torna vital con la presencia avasalladora de esta nueva lengua.

De la última reflexión viene mi última observación. Las escuelas pragmáticas anglosajonas, como la pragmalingüística, hablemos de John Lyons, Teun Van Dijk, influidos por la visión de Noam Chomsky, se centraron en el texto, el acto performativo y el carácter actancial de la lengua. Chomsky tuvo otra visión, más preocupado por crear una gramática universal en la cual se ha trabajado mucho. La GGT parte de un supuesto universal mental colectivo, cuyas manifestaciones son las lenguas. Esto es lo ideal perfecto, puesto que según la teoría, nuestra capacidad transformativa nos permitiría “asimilar” fácilmente el manejo de una nueva lengua; parcialmente es cierto, ya que el uso rudimentario de una que se desee aprender nos exige cosas muy básicas para el propósito comunicativo; en los 60 aparecieron con un carácter de solución práctica y rápida aquellos pequeños textos que decían “aprenda inglés en 10 días”, todo esto viene del carácter expeditivo de la segunda Guerra Mundial, momento en el que había que aprender idiomas involucrados en el gran conflicto mundial; pero, ojalá haya pues un texto que me diga “aprenda chino mandarín en 5 días”. Ya nos veremos en Beijing haciendo el ridículo con nuestras simpáticas frases hechas para vivir nuestra sinoexperiencia. El acercamiento a una lengua es un proceso complejo que demanda un sólido conocimiento de la nuestra, no para impedir la aprehensión de la nueva, sino para entender el mundo que subyace tras la gramática de la misma. Sé que el sentido “rápido y barato” va en contra de la revitalización de una formación humanística en el aprendizaje de la lengua, esto es, conocer a la cultura y no sólo la lengua; esto lo tienen claro los traductores. El conocer un verbo no implica un conocimiento estático, sino que entra en una viva relación con una serie de actores de lo que lengua es, un sistema vivo en pequeñas modificaciones que se cimentan en sus estructuras. Por eso, la gramática no es el congelamiento de la misma, sino un conocimiento hermenéutico dinámico que implica su pasado y su proyección; veamos el castellano, una de las lenguas más dinámicas; nuestro saber intuitivo lingüístico adecua términos nuevos con facilidad para su uso y usamos esquemas paradigmáticos para hacerlos castellanos, he ahí el caso del término “escanear”. La teoría chomskiana exacerbada puede dejar a un niño desvalido en el conocimiento de su lengua; todos hablamos, de ahí a que todos manejemos la lengua correctamente hay una buena distancia. La presión para rescatar el aprendizaje casi minimalista de la lengua viene por la exigencia de conocer más idiomas, sobre todo aquellas con las cuales tenemos marcadas diferencias: preguntas como ¿Cuál es el verbo en chino? ¿Cómo es el objeto directo en coreano? ¿Por qué en ruso matar a un hombre es en acusativo y a una mujer en dativo? ¿Por qué el quechua usa un sufijador –qa? Son preguntas que saltan, la ignorancia entorpece el fácil acceso a la comprensión de la misma. Que un joven no reconozca un sustantivo, tiene duras implicancias en su vocabulario y su comprensión lectora; es un proceso lento para explicar pero lo he comprobado sobre todo en personas que deben manejar correctamente la lengua como docentes y abogados. El desconocimiento de las categorías gramaticales y sus funciones de la lengua materna no sólo se evidencia en el momento de mejorar un documento en su redacción o mejorar el estilo, sino cuando uno aprende una lengua extranjera. Es como una suerte de encuentro que exige a ambos un conocimiento gramatical de nuestras propias lenguas. Y esta situación es árida entre nuestros alumnos. Personalmente, el haberme acercado a todo tipo de lengua exigió en mí conocer más de la mía, acercarse a todo el mundo lingüístico.
La presencia de profesores nativos que residen en nuestro país es una gran fortaleza con la que un alumno de lenguas cuenta. El manejo que yo pueda tener de una lengua extranjera no es el mismo que un nativo; este viene con todo un bagaje no sólo idiomático, sino cultural que es manifestado a través de la lengua, y es gracias a él o ella que me acercamiento es más efectivo que con un “compatriota” lingüístico. Y esta situación también nos hace ver cuántas carencias y deficiencias tenemos.

Para concluir esta reflexión, enuncio lo siguiente: es verdad que el decir que uno sabe un idioma es un eufemismo de una realidad más prosaica: un profesional sólo utiliza una parte de un idioma, generalmente para leer. El hablar y oír le son desconocidos por una serie de motivos, ya que no tiene esa preparación la cual hemos descrito anteriormente. Un conocimiento serio de una lengua parte del sólido conocimiento que se tenga de la nuestra; luego el hablar con un nativo de una lengua foránea por varios meses durante 15 a 20 horas semanales nos acercará más a la lengua que quiero conocer y aprender, sea para enseñarla, hacer traducción o el manejo profundo que la den a la que han aprendido. Estos son requisitos básicos de su formación, y si han faltado, de su complementación"

TAREA:
1. imprime el documento y destaca en él, las ideas que son para ti relevantes.
2. compara con "tu realidad" como estudiante de la UPS.
3. elabora conclusiones (10)
4. para el día jueves 15 de enero, discutiremos el tema.
5. reingresa a este blog y escribe tus conclusiones, máximo hasta el miércoles 14 de enero.
Saludos cordiales de Maguita.

martes, 9 de diciembre de 2008

BUENOS VIDEOS, Comunicación No Verbal

Un saludo muy cordial para cada uno de ustedes.
Tengo el servicio de alertas de la Google y recibo novedades como esta.
Tres videos, los dos primeros de entrevistas médicas, el tercero de una estudiante venezolana y el conflicto universitario(y más videos si te gustó el último)
Aquí está el link:
http://medicablogs.diariomedico.com/humana/2008/12/09/comunicacion-no-verbal/#comment-1268

Posiblemente no se accione desde aquí (pones el cursor sobre el link, haces clic manteniendo la tecla Ctrl apretada).
Lo mejor es que copies (Ctrl C) y lo pongas en una nueva ventana en el navegador. (Ctrl V)

Al final de se blog, puedes dejar un comentario (opcional)
y también allí está escrito lo siguiente:

"La sonrisa no cuesta nada,pero vale mucho.
Enriquece a quienes la reciben y a quien la brinda.
Brilla en un instante y a veces su luz se recuerda siempre.
Nadie es tan rico o tan pobre que pueda prescindir de ella.
Es alivio de cansados,luz para desanimados,
calor para los tristes y antídoto natural
para todos los problemas.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad
y da más luz. Ya sabes…"

Tarea:

Para el viernes 9 de Enero (qué largo tiempo!!!)recibo un informe escrito con OBSERVACIONES QUE HICISTE DE LOS DOS PRIMEROS VIDEOS.
Por favor, NO RELATES lo que ves. Analiza, el espacio físico, los actuantes, sus posturas, la coincidencia o no de las expresiones con sus gestos y movimientos, procura prestar atención a las miradas y otros elementos que sean relevantes para ti.

Aprovecho la oportunidad para desearte BUENAS FIESTAS y el CUMPLIMIENTO DE TUS ANHELOS, en el año 2009.

Un abrazo muy fuerte de Maguita.

jueves, 27 de noviembre de 2008

LENGUAJE ARTICULADO

Estimados estudiantes.- Tal cómo conversamos en clases, hablar no es nada sencillo. Ahora quiero compartir con ustedes este artículo que de modo singular descubre el concepto de "protolenguaje". Tienen la dirección electrónica y precisan conpcer más.

CÓMO SURGIÓ EL LENGUAJE ARTICULADO.
http://fortanete.cjb.net/como-surgio-el-lenguaje-articulado-i.htm

INTRODUCCIÓN.
A medida que van progresando la investigación y los conocimientos sobre nuestros parientes evolutivos más cercanos, se hace evidente que sólo dos capacidades nos diferencian cualitativamente de ellos. Las diferencias en inteligencia son –aunque grandes- de grado; los chimpancés y los bonobos tienen rasgos de comportamiento que, si fueran humanos, llamaríamos culturales y que se transmiten lateralmente y no sólo de una generación a otra; chimpancés y bonobos fabrican herramientas –aunque no las suelen transportar; esos mismos primos nuestros aprenden a manejar símbolos y a combinarlos para formar otros nuevos… Sólo la moral y el lenguaje articulado crean un foso entre ellos y nosotros. Sobre la capacidad moral y su fundamento biológico dijo Darwin, en el capítulo IV de El origen del hombre, cosas muy acertadas y un librito del filósofo Camilo J. Cela Conde –De dioses, genes y tiranos- hizo una contribución muy sensata, a mi modo de ver. Pero aquí no voy, evidentemente, a tratar de la moral.



El lenguaje articulado, un rasgo biológico
El lingüista Chomsky y el fisiólogo Lenneberg probaron esta afirmación ya en los años sesenta del siglo pasado. La investigación posterior, por parte de lingüistas y neurofisiólogos, no ha hecho, a mi modo de ver, más que confirmar sus afirmaciones una y otra vez.
Como pruebas de la afirmación de que el lenguaje (a partir de ahora hablaré de lenguaje para referirme al lenguaje articulado) es un rasgo biológico y no social o cultural aducían que su adquisición tiene un período crítico que no va más allá de los diez u once años, del mismo modo que la marcha no se adquiere más allá de los dos años o dos y medio, y que, como la marcha, que necesita que el niño tenga la oportunidad de apoyarse en los pies, necesita el desencadenaste del lenguaje de los adultos (es sólo un desencadenante, porque no ofrece información suficiente para inferir las reglas); que todas las lenguas se pueden reducir a una gramática universal; que las lesiones en zonas específicas del cerebro alteran o impiden la comprensión o la producción de determinadas categorías lingüísticas…
Parecería según esto que Chomsky estaría encantado con quienes buscan el origen de esa capacidad en el ámbito de la evolución. Pero no es así. En esta paradoja confluyen razones de diversos tipos: filosóficas, como su combate contra el empirismo (entendido como tendencia a buscar la adquisición del lenguaje y de otros comportamientos en la acumulación de experiencia, a considerar el cerebro como una pizarra en blanco) de muchos evolucionistas y antropólogos físicos; científicas, como su opinión de que el lenguaje no surgió por selección natural, sino como consecuencia colateral del aumento de tamaño del cerebro y de su simultánea reorganización, opinión compartida por Gould y por Tattersall; o como su opinión de que la función primordial del lenguaje no es la comunicación, puesto que muchos animales se comunican perfectamente sin él, sino fundamentalmente la expresión del pensamiento. Sobre esto último, convendría aclarar que Chomsky entiende la comunicación como la transmisión de mensajes para obtener una modificación de la conducta de los receptores y no en un sentido lato que incluiría el "comunicarse consigo mismo".
Comparto su antagonismo con el empirismo, pero en cuanto a la función del lenguaje, tengo mis dudas, puesto que no tiene por qué haber una función primordial, pudiendo coexistir varias con la misma importancia y porque, por otra parte, como sabe cualquier estudioso de procesos históricos, la función actual de algo no nos dice forzosamente cuál fue su función original. En cuanto a la selección natural, si bien soy de la opinión de que bastantes evolucionistas abusan de ella en sus explicaciones, un trabajo muy reciente de William H. Calvin y Derek Bickerton (neurocientífico y lingüista, respectivamente) da una explicación seleccionista bastante convincente. Lo cual no quiere decir que no tenga una buena dosis de especulación.
Unas nociones de lingüística
Para entender lo que seguirá es necesario captar unos pocos conceptos elementales de lingüística. Daré por sentado que todo el mundo sabe qué es una palabra, aunque es algo bastante difícil de definir, y definiré la oración como cualquier grupo de palabras con un significado completo, como se nos decía en la escuela.
Los chimpancés y los gorilas adiestrados son capaces de emitir y comprender tanto palabras como oraciones, aunque lo hacen interpretando palabra por palabra. Pero el lenguaje tiene estructuras intermedias que permiten construir oraciones infinitamente complejas e infinitamente largas, para cuya comprensión el único límite es nuestra memoria. Estas estructuras intermedias son las frases y las cláusulas.
Una frase es un grupo de palabras que describe a un participante en un estado, un proceso o una acción expresada por una cláusula. Y una cláusula es un grupo de palabras compuesto por un verbo y todas las frases que describen a los participantes en el estado, proceso o acción que expresa. Como se ve, no hay frases sin cláusulas ni cláusulas sin frases. Pondré un ejemplo para que se comprenda.
En la oración "El perro que compré ha mordido a mi amigo" encontramos como verbo principal "ha mordido". Toda la oración es una cláusula con dos frases: "El perro que compré" y "a mi amigo". A su vez, tenemos otra cláusula, regida por "compré" con la frase "que", que hace referencia a "El perro".
En este ejemplo se ve una cosa que no pueden hacer los chimpancés por mucho que se les entrene: incrustar oraciones dentro de oraciones y cláusulas y frases dentro de cláusulas y frases. Sólo pueden construir y comprender palabras y oraciones, sin nada intermedio.
Otra noción que necesitaremos es la de rol temático. Cada participante tiene un rol temático (agente o sujeto, tema u objeto directo, objetivo u objeto indirecto, etc., hasta del orden de siete u ocho). El rol temático junto con el sintagma nominal al que se vincula constituye el argumento. La estructura argumental es el sistema que determina cuándo y dónde pueden aparecer argumentos.
La estructura argumental constituye el vínculo entre el significado y la estructura. Pertenece al terreno de la Semántica, que trata del significado, pero se relaciona con la Sintaxis, que trata de la estructura. Para entender esto que puede sonar extraño, diré que los verbos pueden tener uno, dos o tres argumentos obligatorios, los demás son optativos. Por ejemplo, "dormir" exige solamente un agente (¿quién duerme?), "comer" exige un agente y un tema (¿qué come?) y "enviar" exige un agente, un tema y un objetivo (¿a quién se envía?). Esto depende del significado de los verbos, pero determina la estructura de la oración.
Y con esto ya podemos avanzar.
El protolenguaje
Cuando vamos a un país de cuyo idioma sólo conocemos palabras sueltas e intentamos hablar con alguien, nuestras oraciones son muy cortas, el orden de las palabras en ellas ni siquiera se parece al de nuestra lengua y es cambiante, nos valemos ampliamente del contexto y del lenguaje corporal y muchas veces suprimimos palabras arbitrariamente (es decir, podemos suprimir el verbo o el sujeto o los objetos o todas las palabras menos una, sin ninguna regularidad). Los niños de menos de dos años hacen lo mismo. Y, curiosamente, lo mismo hacen los chimpancés y los bonobos a los cuales se ha enseñado el lenguaje de los sordomudos y otros que manejan símbolos gráficos o de ordenador.
Según Bickerton y Calvin, el protolenguaje se parecería a eso. Sus características serían:
1) sólo sería capaz de enhebrar un pequeño grupo de palabras cada vez,
2) podría dejar de mencionar cualquier palabra que apeteciera omitir,
3) el orden de las palabras sería impredecible,
4) no presentaría ninguna estructura compleja y
5) prácticamente no tendría ninguna de las inflexiones y términos gramaticales (preposiciones, conjunciones…) que constituyen el cincuenta por ciento de las expresiones lingüísticas.
¿Cómo nació el protolenguaje?
Ha habido varios hitos que jalonan la vía hacia la gramática universal:
1) los símbolos: pese a quienes nos definen como animales simbólicos, varias especies los pueden dominar, aunque sólo unas pocas los utilizan en estado salvaje, como los monos tota, que tienen vocalizaciones distintas para distintos tipos de predadores;
2) los pequeños conjuntos de símbolos con significado compuesto, correspondientes a las oraciones cortas del protolenguaje: algunas especies pueden comprender y hasta producir este tipo de oraciones si se les adiestra (no sólo los simios, sino también los loros, por ejemplo);
3) conjuntos de símbolos más amplios, ambiguos si carecen de claves para su estructuración: sintaxis enseñada a chimpancés y bonobos, basada en un orden fijo para las palabras; y
4) la gramática completa, de la que hablaré más adelante.
El primer paso que nos concierne es el que va de 1 a 2. De los símbolos aislados al protolenguaje. Muchos autores han afirmado que la fuerza selectiva para darlo fue el aumento de la complejidad social, con el consiguiente aumento de la inteligencia social. Sin embargo, todos los homínidos, incluso nosotros hasta hace menos de diez mil años, vivieron en grupos de fisión-fusión comparables en estructura y en tamaño a los de los simios y otros primates. Las exigencias de inteligencia social debían ser para nosotros las mismas que para esos primates, que, no lo olvidemos, tienen capacidad simbólica. Si en ellos la selección no condujo al protolenguaje, ¿por qué habría de haberlo hecho en nuestro caso?
La fuerza evolutiva hay que buscarla, pues, en otra parte que no sea la estructura social: en el medio y en las necesidades que creaba. A diferencia de gorilas, chimpancés y bonobos, que viven en el bosque húmedo, repleto de alimento todo el año y con pocos predadores peligrosos, los homínidos, como mínimo desde el primer representante de nuestro género, vivían en la sabana, con árboles muy aislados y que daban "nueces" en épocas muy concretas, raíces y tubérculos, nidos entre la hierba, crías de herbívoros raramente separadas de la manada, carroña y temibles y abundantes predadores. La hierba y las semillas de gramínea eran abundantes, pero la hierba no es nada nutritiva para los homínidos y las semillas son duras (sólo un género de homínidos se especializó en ello, los parántropos). Vivir en ese medio en pequeños grupos de fisión-fusión de no más de un par de docenas de individuos requería, entre otras cosas: saber interpretar los rastros de los animales comestibles, las señales de nidificación, conocer la parte aérea y subterránea de las plantas con raíz comestible, saber cuándo daba fruto cada árbol y saber localizarlo, interpretar las señales de presencia de predadores, enterarse de que hay carroña antes de que se enteren los leones, las hienas y los licaones. Y, en grupos que se dispersan y se vuelven a reunir cuando es necesario, comunicar todas estas cosas a los compañeros o recibir esa comunicación. Los individuos que no pudiesen hacer eso estarían constantemente en peligro de inanición o de muerte en las fauces de los abundantes y grandes predadores de la sabana.
Luego el medio seleccionaría a favor de los individuos capaces de combinar símbolos y de entender sus combinaciones. Calvin y Bickerton hablan de la caza, pero me parece que esa hipótesis no es absolutamente necesaria. Los primeros Homo serían esencialmente carroñeros y sólo ocasionalmente cazadores, más cazadores que los chimpancés, pero no tanto como para definirlos como cazadores. Está demostrado que el carroñeo por parte de los mamíferos exige tanta inteligencia y, en la sabana, tanto arrojo como la caza.
Estos primeros Homo habrían adquirido por lo tanto la capacidad de emitir y comprender oraciones breves (la longitud de una oración sin estructura multiplica la ambigüedad) sin estructura gramatical y tal vez con marcadores de dirección y de posición derivados de palabras del tipo de nombres y verbos (las lenguas llamadas pidgin con las que se relacionaban esclavos y trabajadores procedentes de varios países sin una lengua común así lo hacen). Cuando digo emitir no me refiero especialmente a la voz: podrían hacer combinaciones de voces y gestos. Estas voces no debían de ser articuladas, puesto que, como lo muestra la flexión de las bases de sus cráneos, no tenían el tracto vocal apropiado ni, probablemente (no tengo noticia de que se haya estudiado, a diferencia de lo que se ha hecho con los australopitecos) la suficiente anchura del canal medular en las vértebras torácicas para inervar la musculatura relacionada con la emisión de fonemas.
De modo que el paso de la capacidad simbólica al protolenguaje fue impulsado, probablemente, por las exigencias de un medio con fuentes de alimento muy dispersas, con ciclos de producción irregulares espacialmente en el caso de los árboles y con alimentos de origen animal también muy dispersos, aunque bastantes veces suficientes para todo el grupo (característica de la carroña en la sabana, a diferencia de las pequeñas piezas de caza ocasionales de los chimpancés), con competidores y predadores abundantes y muy temibles. Un medio, en definitiva, hostil para primates solitarios, pero también para aquellos que tienen una estructura de grupos de fisión-fusión, si no tienen un medio eficaz de comunicarse. Sobre todo si están tan poco armados físicamente como los homínidos.
Habría que advertir, sobre el protolenguaje, que las sus vocalizaciones no surgirían de las que los grandes simios utilizan para comunicarse (creo que en esto habría que investigar las vocalizaciones de los monos tota, que son verdaderos símbolos). Esas vocalizaciones están controladas por una pequeña área cortical situada cerca de donde se separan los dos hemisferios cerebrales, equivalente a la que controla nuestras interjecciones. Los símbolos y las palabras son controlados por otras áreas en los lóbulos frontal y temporal (no se ha investigado qué áreas controlan el protolenguaje que se enseña a los simios). Las interjecciones humanas, pese a su apariencia de oraciones, no se ven obstaculizadas cuando se provoca una ligera estimulación eléctrica de las últimas zonas, que sí obstaculiza, en cambio, el lenguaje.
Lo que distingue el lenguaje del protolenguaje es la sintaxis, el seguimiento de unos principios formales que determinan la estructura lingüística, con sus categorías intermedias entre las palabras y las oraciones, que permiten la producción y comprensión de mensajes infinitamente largos y complejos, con el único límite de la capacidad memorística.
Y esos principios constituyen algo cualitativamente nuevo respecto al protolenguaje, del cual no pueden haber evolucionado directamente por acumulación de más de lo mismo.
Ahora sí, la inteligencia social
Existe un mecanismo evolutivo en los animales sociales que se caracteriza por la máxima "hoy por ti, mañana por mí, aunque no seas mi pariente". Se necesitan varias condiciones para que sea efectivo:
1.- Vida en grupos que abarcan a parientes y no parientes.
2.- Memoria e inteligencia elevadas, de forma que reconozcan y recuerden a muchos individuos y lo que estos hacen.
3.- Un medio que empuje a la cooperación, como un medio hostil o la vida cazadora, con sus riesgos de fallos frecuentes.
Las condiciones 1 y 2 las cumplen los simios, pero no la 3. En chimpancés y bonobos se da altruismo recíproco en la creación de alianzas y en la caza ocasional, pero no es un factor de primer orden, como sí lo es, por ejemplo, en los lobos.
El altruismo recíproco plenamente desarrollado requeriría cómputos complejos, no sólo de quién coopera con quién, sino también de quién coopera y quién no con uno y, en especies con un estilo de vida oportunista, como serían las de nuestro género, en qué coopera, de manera que pudiese reconocerse a los "gorrones". En animales con un protolenguaje, el poder expresar esos cómputos permitiría marcar a los "gorrones" para evitar que el grupo cooperase con ellos.
Habría, pues, una presión selectiva a favor de la reorganización del cerebro creando áreas para los verbos y para los nombres, así como a favor de la producción de oraciones más complicadas regidas por una sintaxis rudimentaria basada en el orden de las palabras que evitara el aumento exponencial de su ambigüedad con su longitud. Esto último podría conseguirse por mecanismos culturales como los que tienen los chimpancés, que funcionan por imitación.
Un comportamiento así crearía, a su vez, una nueva presión de selección a favor de aquellos individuos que no necesitaran un proceso de aprendizaje a partir de la experiencia para producir oraciones complejas. Es decir, a favor de aquellos en cuyo bagaje genético estuvieran incluidos mecanismos sintácticos. Advierto que esto es perfectamente ortodoxo y no tiene nada que ver con la herencia de los caracteres adquiridos, sino con el hecho de que por mutación y recombinación pueden surgir genotipos que imiten caracteres derivados directamente de la acción del medio y sobre el medio.
Esos mecanismos, según Bickerton y Calvin, tendrían que ver con la caza. No por el hecho de que la vida cazadora presione en su favor, sino porque las áreas del cerebro implicadas en la destreza manual y en los lanzamientos balísticos se solapan ampliamente con las implicadas en el lenguaje. Además, la planificación de los movimientos para realizar un lanzamiento balístico recuerda mucho a la de una secuencia lingüística: es una planificación que se puede representar con un árbol como los que los lingüistas utilizan para analizar oraciones.
Es decir que un mecanismo utilizado para un proceso se utilizó para otro distinto, algo que suele suceder en el mundo darwiniano.
Aquí acaba la contribución de Bickerton y Calvin, dejando sin explicar otra característica esencial del lenguaje: la existencia de unidades sin significado, cuya combinación da lugar a las palabras, que sí lo tienen. Pero tal vez sea pedir demasiado a una teoría tentativa.
¿Cuando sucedió?
Asumiendo como probablemente cierta la teoría arriba esbozada, ésta no nos dice cuándo se produjo la transición. Las neurociencias y la lingüística poco nos pueden decir de ello. Hay que acudir a la paleoantropología.
Juan Luis Arsuaga e Ignacio Martínez, del equipo de Atapuerca, consideran por los moldes endocraneales de los homínidos fósiles que el área de Broca, una de las principales relacionadas con el lenguaje, pero también con la destreza manual, de los primeros Homo ya estaba bien desarrollada. Eso no significa, dadas las otras funciones a que se asocia, que ya poseyesen el lenguaje.
Arsuaga y Martínez se fijan en otro aspecto del lenguaje que Bickerton y Calvin han obviado: los fonemas. En 1992 encontraron en la Sima de los Huesos un cráneo de cerca de 300.000 años, que formó parte de una población precursora de los neandertales, y dos huesos hioides (la lengua se sujeta a ese hueso). El estudio del hioides y de la zona de inserción del músculo constrictor superior de la faringe les llevó a la conclusión de que, a diferencia de los antropoides y de los australopitecinos y a semejanza nuestra, el individuo a quien perteneció el cráneo tenía la laringe baja. Éste es un rasgo que nos permite producir los sonidos del habla, a riesgo de morir por atragantamiento, peligro que no corren los demás mamíferos ni nuestros bebés.
La posición de la laringe afecta sólo al tramo vertical del aparato fonador. Nuestro tramo horizontal es, más o menos, de la misma longitud. El de los neandertales y su precursor, con su cara muy proyectada hacia delante, era más largo. Eso significa que las vocales más frecuentes en el habla humana, presentes en todas las lenguas y que mejor se discriminan, les estaban vedadas. Pero podían hablar y entenderse: ¿equese ne se entende este frese? Simplemente, su lenguaje sería algo menos eficaz e inteligible que el nuestro.
Y si los neandertales hablaban, si nosotros no somos descendientes suyos, sino una rama hermana de la suya, si rasgos complejos no pueden seguir una evolución igual en el detalle, se impone una conclusión: hace 800.000 años, el Homo antecessor, el ancestro común de los neandertales y nuestro ya hablaba.
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¿Interesante?, más que eso!! Me siento muy feliz de vivir en una época como la de hoy, donde la información está a un clic. Posiblemente este artículo si se hubiera publicado hace 15 o 20 años atrás, tardaba cerca de 5 en llegar a nuestras manos (en el mejor de los casos), de allí que usando medios como el blog, no sólo que amplias tus conocimientos, sino que tienes oportunidad de tenerlos de primera mano.

Tarea.
1.- Luego de leer, agrega un pequeño comentario en relación al protolenguaje. No más de 15 líneas.
2.- Redactas un informe para ser entregado el miércoles 10 de diciembre.

Recibe nuevamente mis saludos cordiales, Maguita.

sábado, 15 de noviembre de 2008

CODIFICACIÓN Y DESCODIFICACIÓN AUDITIVA.

Estudiantes de Psicología Educativa.
Un buen día y los deseos de éxito, tanto personales como estudiantiles.

A partir de la experiencia que hicieron con las grabaciones y sus respectivas transcripciones, quedaron en ustedes grandes interrogantes.
Uno de ellos, es precisamente, ¿cómo se produce el proceso de codificación y descodificación de los fonemas? (y sus combinaciones) en los procesos cotidianos del uso de la lengua.
La descodificación del mensaje puede parecernos un proceso muy sencillo: oímos los sonidos tal como se pronuncian; hay una relación directa entre el estímulo y la percepción, de modo que asignamos directamente la información semántica a la señal acústica. Sin embargo, ciertas experiencias de nuestra vida cotidiana pueden hacernos ver algunas de las dificultades inherentes a esa operación: ante una lengua desconocida y lejana ¿dónde se establecen las fronteras entrepalabras? ¿Qué nos indican las pausas? ¿Qué características de ese continuo que llega a nuestros
oídos son particulares del locutor, y cuáles son generales? ¿Cuáles están ligadas a ese hecho concreto de habla, y cambiarían ante un ritmo más lento, o ante una situación diferente?
Realmente, no estamos ante una simple traslación, sino ante una actividad compleja, tanto desde el punto de vista fisiológico (la onda sonora ha de pasar del aire a un medio líquido, para luego convertirse en estimulación eléctrica) como cognitivo (implica la toma de decisiones, la comparación entre una señal entrante y otras almacenadas en la memoria).
El receptor, al que tradicionalmente se asignaba un papel pasivo -tan acorde con ese término- tiene que participar activamente en el proceso, extrayendo unidades de un continuo fónico. Para lograrlo,dispone de datos provenientes de la señal, tanto de sus características intrínsecas como del contexto, al que tiene que atender, puesto que el significado de la señal varía según los valores de elementos vecinos. Pero también utiliza información previa, independiente de la señal, almacenada
en su memoria, de carácter lingüístico, y también enciclopédico (su conocimiento del mundo).
Todo ello le permite generar expectativas sobre el mensaje, anticiparse a él, completarlo,compensar los ruidos -en un sentido amplio- que puedan haberla distorsionado.
En su origen, en los años 50, las investigaciones en percepción del habla tomaron como punto de partida la hipótesis de la relación directa entre señal acústica y fonema. Los estudios iniciados en los laboratorios Bell y en los laboratorios Haskins (en ambos casos con fines aplicados) tenían como meta identificar los rasgos invariables que caracterizaban a cada uno de los fonemas. Para conseguirlo, Delattre, Liberman y Cooper utilizaron como metodología el habla sintética,
comenzando por secuencias oclusiva-vocal. Pronto se dieron cuenta de que la tarea no sería nada fácil: no había nada en el espectro de /p/ que claramente lo diferenciara de /t/ o /k/; para colmo, el mismo estímulo (una banda de ruido) podía ser identificado como unidades diferentes según la vocal que le siguiera ([pi], [ka], [pu]); los efectos del contexto y la coarticulación, dieron lugar a la teoría del locus (Quilis, 1999: 208-211). Esa “inmensa diferencia entre la señal física acústica, por un lado, y el mundo perceptivo-cognitivo, por otro” (Handel, 1993: 265) llevó a Liberman a considerar invariable no la onda sonora, sino los movimientos articulatorios que la generaron: de ahí surgió la teoría motora de la percepción del habla. Otros buscaron la invariabilidad en los niveles superiores de procesamiento de la señal: en el cerebro.
El oyente que intenta comprender un mensaje lingüístico ha de realizar, fundamentalmente, tres tipos de tareas: en primer lugar, la segmentación, dividir el continuo sonoro en unidades discretas.
Para conseguirlo parece imprescindible acumular una serie de conocimientos sobre la organización segmental y suprasegmental de la propia lengua, algo que en el niño sucede a lo largo del primer año de vida, a pesar de que el habla dirigida a él apenas contiene un 20% de emisiones aisladas.
Más aún: el niño ha de almacenar un patrón de sonidos que le permita reconocer las unidades en diferentes contextos, admitiendo al mismo tiempo el grado de variabilidad necesario para seguir identificando la unidad a pesar de ser emitida por diferentes hablantes, a diferentes velocidades, o con distintas entonaciones: es la normalización.
E igualmente importante es llegar a agrupar esos elementos aislados (que no coinciden con el fonema del adulto, sino que son unidades más amplias) en sintagmas y oraciones: la agrupación.
Todo ello sucede en tres etapas sucesivas. La primera fase de la descodificación es la conversión de
la onda sonora del habla en modelos de activación de las fibras del nervio auditivo: se trata de un mecanismo pasivo y automático (no interviene en él la voluntad del sujeto), bastante conocido en la actualidad, que nos permite discriminar sonidos: la audición.
En un segundo momento, esas representaciones neurológicas son convertidas en unidades lingüísticas, son segmentadas, clasificadas y categorizadas por el sistema nervioso central del sujeto, que toma un papel activo: es la percepción. Los mecanismos mediante los cuales se llevan a cabo estas operaciones se conocen mucho menos: desde un punto de vista psicolingüístico se habla de procesos (Belinchón, Rivière e Igoa, 1992; Berko y Bernstein, 1999); desde un punto de vista neuropsicolingüístico se habla de activación de áreas cerebrales (Caplan, Manning...).
El último paso concierne a la interpretación de los mensajes, a la asignación de contenido gramatical, semántico y conceptual: se trata de la comprensión que tiene lugar, según una visión clásica, en el eje “vertical”: flujo de-abajo-a-arriba (los que parten de la señal, y van extrayendo y abstrayendo información que se transmite hacia niveles superiores) o de-arriba-abajo (restricciones gramaticales y de significado, estrategias de anticipación, de reposición de la señal, etc., muy
ligadas a procesos atencionales, cuyo fin es optimizar la descodificación de la señal).
En propuestas más recientes, como los modelos conexionistas, se concibe la comprensión como un fenómeno múltiple, en el que los distintos niveles interactúan simultáneamente en varias direcciones.
La mayoría de los autores aúnan los procesos de comprensión y los de percepción bajo la etiqueta única de percepción, empleada con frecuencia como “archilexema”, en referencia al conjunto de procesos que intervienen en la descodificación.
El mecanismo que nos permite determinar si dos estímulos son iguales o diferentes es puramente auditivo. El proceso mediante el cual identificamos esos estímulos como la vocal [i] o la vocal [e] es perceptivo. La diferencia entre uno y otro es considerable: en el primero priman las características físicas de la señal; en el segundo es necesario el concurso de unos modelos mentales de /i/ y de /e/ que nos permitan tomar una decisión. Bebés con pocos meses de vida son capaces de lo primero, pero tardan uno o dos años en acceder a lo segundo: nacemos, al parecer, con una capacidad general para el lenguaje que nos proporciona los medios necesarios para discriminar los posibles contrastes fonéticos en cualquiera de las lenguas del mundo; desde el nacimiento -incluso antes, durante el periodo prenatal- la experiencia va reduciendo esas posibilidades para limitarlas a las más frecuentes en el entorno del niño, en su lengua materna. De esta manera, a los 8 o 10 meses el bebé pierde sensibilidad para contrastes que detectaba con semanas de vida, pero eran ajenos a la lengua de su entorno, y se van modificando los límites iniciales entre las categorías, para ajustarlos a los estímulos que el niño oye con frecuencia (Jusczyk, 1997): se están construyendo los mecanismos de percepción - que posteriormente darán lugar a los de comprensión- a los que se irán supeditando los de audición.
El mensaje hablado presenta propiedades que dificultan su descodificación, y otras que la facilitan.
Las principales dificultades se relacionan con el concepto de variabilidad: la falta decorrespondencia entre unidades lingüísticas y rasgos físicos de la onda sonora. Sin embargo, otras características, como la redundancia, contribuyen a allanar las tareas que el oyente ha de llevar a cabo para desentrañar el mensaje: segmentación, normalización, etc.

TAREA
Luego de leer, te ruego hacer un comentario, AQUÍ EN EL BLOG sobre esta información. Incluye ¿qué aspectos consideras más relevantes en el tema? ¿qué experiencia tienes al respecto? Tuviste o tienes contacto con niños pequeños, ¿puedes compartir tu vivencia?
Escribe constestando a estas tres preguntas. NO OLVIDES PONER TU NOMBRE COMPLETO.
Hasta la próxima entrega.
Abrazos de Maguita.

Espero tener buenos textos.

lunes, 6 de octubre de 2008

Psicología Social.

Estimados estudiantes. Un verdadero placer el iniciar nuestras tareas en este espacio, por lo cual les doy una cordial bienvenida.
Transcribo un artículo tomado de la Revista de Logoterapia Mexicana.
http://www.logoforo.com/anm/templates/?a=375&z=13

Hay más de una docena de conceptos valiosísimos que son pertinentes para analizar nuevas rutas en la práctica psicoterapeútica.

Conocimiento, Intuición y Conciencia en el Hombre
Thursday, September 11, 2008
Víctor H. Palacio. *Economista, psicólogo y logoterapeuta.

Si preguntamos ¿qué significa ser una criatura humana?, para los naturalistas la respuesta es: “el hombre es una criatura más de la naturaleza; a pesar de su complejidad, su conducta es predecible en principio. Su estado actual es determinado por su estado pasado. La conciencia del hombre no es confiable; no debemos fiarnos de ella y, de preferencia, descartarla por completo. Buscamos las leyes generales de la naturaleza; no la originalidad personal. Estudiamos al hombre; no a los hombres. Investigamos la realidad objetiva; no la subjetiva”, afirman los naturalistas (Allport, 1988: 66-67).

Esta corriente se limita a ver al hombre sólo en función de lo que es la realidad objetiva, dejando de lado la profundidad de la subjetividad en donde reside la toma de posición real de los seres humanos.

El hecho concreto es que el hombre es algo más que un ser reactivo, incluso más que un ser reactivo en profundidad. Si estuviera cómodamente fijado en estos niveles podríamos aplicar con confianza un esténcil uniforme para estudiar su naturaleza. El proceso de la vida no es menos paradójico que los procesos de la física moderna. ¿Cómo podríamos tratar con el espacio, que es infinito y finito; con la luz, que es una onda y una partícula; con los electrones, que pasan de una órbita a otra sin atravesar el espacio intermedio? De modo similar, un ser humano es estructura y proceso, un ser biológico y noético, un ser que cambia su identidad aún cuando la retenga. No es sorprendente que al final de su vida el famoso físico Bridgman haya dicho: “La estructura de la naturaleza eventualmente puede ser tal que nuestros procesos de pensamiento no le correspondan lo suficiente como para que nos permitan pensar en ella” (citado por Allport: 75).

Naturalmente, toda la psicología occidental estudia al hombre, pero ¿qué hombre estudia? ¿cuál es la concepción del ser humano que maneja esta psicología? Obviamente es muy variada, sin embargo, coincide en lo siguiente: estudia al hombre como ser aislado, lo abstrae de su sociedad; parafraseando a Marx, estos psicólogos hacen robinsonadas psicológicas. Pero no se puede entender al ser humano si se estudia a un individuo aislado de la sociedad y del momento histórico en que vive, porque el ser humano es un ser social, y si no se le estudia de esta manera, pierde su esencia. Por lo tanto, la psicología tradicional es ahistórica y asocial, ya que pretende buscar leyes universales, eternas e inmutables. Las características psicológicas han cambiado conforme la sociedad se transforma. Un hombre contemporáneo no piensa o siente igual a como lo hacía uno de la Edad Media.

Al leer los libros de los psicólogos ortodoxos, parecería que las leyes que buscan siempre han existido y existirán, así como los seres humanos desde que aparecieron sobre la faz de la tierra. Tenían, por ejemplo, complejo de Edipo para un psicoanalista y que tendrán este complejo toda su vida, independientemente de la época, el contexto social en el que se desenvuelven o la clase social a la que pertenezcan. Algo similar podría decirse de lo que piensan los seguidores de Piaget o Skinner. Estas posiciones son ahistóricas, asociales, metafísicas.

Por el contrario, la psicología, como ciencia social, tiene un objeto de estudio histórico; es decir, este objeto y las características psicológicas del ser humano cambian conforme cambia el momento histórico de la sociedad en que vive un ser humano determinado. Entonces, es necesario considerar la historia de la humanidad para conocer cuándo aparecen, cómo evolucionan y cómo han llegado a ser lo que son los procesos psicológicos (Medina, 2004).

Si la psicología se da en el ser humano y éste es un ser social, la explicación de sus características psicológicas debe buscarse en el tipo de sociedad en que vive. Como dice Marx, el hombre es producto de sus relaciones sociales. Entonces, en gran medida, la tarea del psicólogo consiste en conocer cómo se relaciona un individuo con su sociedad, para entender su manera de pensar, hablar, actuar y, en suma, su personalidad. Aún cuando lo psicológico es diferente de lo biológico y lo sociológico, el hombre no puede explicarse únicamente por medio de la psicología, porque su conciencia y comportamiento tiene como complemento y como condición esencial la sociedad. El análisis de las condiciones de existencia sólo puede hacerse al superar los casos individuales (Medina, 2004).

El hombre consta de tres partes, el cuerpo, la mente y el espíritu (al que nos referiremos en otra ocasión). El primero está sujeto a nuestros sentidos e indagaciones, lo mismo que las demás partes del mundo material externo. La mente es una sustancia, agente o principio al que referimos las sensaciones, ideas, placeres, dolores y movimientos voluntarios (Kantor, 2005).

La característica de lo psíquico, que nos indica la vinculación hacia otro ser humano, refleja nuestras percepciones, pensamientos, sentimientos, aspiraciones, intenciones, deseos que tenemos hacia ese otro que se nos presenta (Rubinstein, 1982).

Acerca del conocimiento

De lo que hemos expuesto atrás surgen algunos cuestionamientos ¿por qué vemos lo que vemos, por qué oímos lo que oímos, por qué sentimos lo que sentimos? La respuesta a todo esto la encontramos en la forma en que nos acercamos al conocimiento y en la manera en que distintas cuestiones tienen un significado en un sentido o en otro para nuestra existencia.

Según los psicólogos cognoscitivistas (Bartlett, Piaget, Tolman, Rapport, etc.) creen que existen algunos elementos de conocimiento relacionados al espacio físico, al tiempo, a la velocidad y al idioma, que están determinados genéticamente y para los cuales no es necesaria experiencia previa alguna (Neisser, 1976).

Con este componente genético de nuestro conocimiento, tendríamos la base de lo que Bertrand Russell caracteriza como creencia instintiva. A decir de este autor, esta noción se refiere a “una creencia formada en nosotros en cuanto empezamos a reflexionar (y cuya importancia es tal que) todo conocimiento debe fundarse en nuestras creencias instintivas y, si éstas son rechazadas, nada permanece” (Russell, 1975: 28-29).

Finalmente, Merleau-Ponty, abundando sobre lo mismo e incluyendo a la percepción como un elemento fundamental, nos dice: “la percepción es un juicio, mas un juicio que ignora sus razones; esto equivale a decir que el objeto percibido se da como totalidad y como unidad antes de que hayamos captado su ley inteligible” (Merleau-Ponty, 1975: 63).

En el proceso de conocimiento se van generando conceptos, los cuales vienen a ser la esencia de determinada cosa o hecho en el pensamiento. Aquí debemos diferenciar la esencia de la existencia. A decir de Bertrand Russell la esencia se opone a la existencia en el sentido de que “el mundo de la esencia es inalterable, rígido, exacto, delicioso para el matemático, el lógico, el constructor de sistemas metafísicos y todos los que aman la perfección más que la vida”. Contrariamente a esto, el mundo de la existencia es fugaz, vago, sin límites precisos, sin un plan o una ordenación clara, pero contiene todos los pensamientos y los sentimientos, todos los datos de los sentidos y todos los objetos físicos, todo lo que puede hacer un bien o un mal, todo lo que representan una diferencia para el valor de la vida y del mundo” (Russell, 1975b: 89).

Este punto puede ser discutible, aunque no deja de ser profundo. Tomado como lo plantea Bertrand Russell, el mundo de la existencia es más rico e interesante, ya que en él se encuentran los aspectos nodales de la vida. Sin embargo, podríamos complementar en el sentido de que en el mundo de las apariencias podemos autoengañarnos con facilidad e interpretar las cosas distorsionadamente; en tanto que en la esencia de las cosas, los procesos o las personas, se encontraría lo que realmente puede explicar conductas, acontecimientos, etc.

Otro elemento que tiene que ver con el conocimiento es el descubrimiento de las cosas, fenómenos, etc., y cómo nuestra mente en el momento en que conoce algo realiza procesos para que ese conocimiento permanezca en nosotros.

Los psicólogos de la Gestalt han demostrado que cuando la mente humana observa un fenómeno determinado, comienza a relacionar, estructurar y configurar dicho fenómeno. Para Rogers, “el organismo humano cuando actúa libre y no defensivamente, es quizá el mejor instrumento científico que existe, y es capaz de sentir esta configuración mucho antes de poderla formular concientemente” (Rogers, 1968: 62-63).

En la medida en que vamos conociendo, en esa misma medida el cerebro tiende a agrupar la información a través de significados, los cuales serán integrados en forma estructural (Allport, 1966).

Por otra parte, hablar de conocer es hacer referencia a que se conocen la función y la relación de aquello que se está conociendo. Al respecto, Rogers afirma que: “Toda ciencia está basada en un reconocimiento –ordinariamente prelógico, intuitivo, que implica todas las capacidades del organismo- de una sentida pero oscura forma o gestalt: una realidad escondida. Esta gestalt confiere sentido a fenómenos inconexos. La aprehensión total de esta gestalt será tanto más adecuada cuanto más libre se encuentre de los valores culturales y de otros valores científicos anteriores. Igualmente, será más precisa cuanto más se base en la sensibilidad total del organismo, en las intuiciones inconscientes como en las concientes. Considero este sentir una gestalt de relaciones, quizá, como el corazón de toda verdadera ciencia” (Rogers, 1968: 64-65).

Ahora bien, para que podamos adentrarnos en el conocimiento de un objeto o de un sujeto o de un proceso, se requiere irse adentrando en el fenómeno de las partes y el todo. Este es un fenómeno de suma relevancia ya que ha venido a cuestionar la forma en como se concibe a la ciencia y si es posible que ésta sea comprendida a través del estudio de sus partes o bien entendiendo los mecanismos de su totalidad. Michael Polanyi dice en torno a esto: “No podemos comprender el todo sin ver sus partes, pero podemos ver las partes sin comprender el todo... Cuando comprendemos como parte de un todo a una determinada serie de elementos, el foco de nuestra atención pasa de los detalles hasta ahora no comprendidos a la comprensión de su significado conjunto. Este pasaje de la atención no nos hace perder de vista los detalles, puesto que sólo se puede ver un todo viendo sus partes, pero cambia por completo la manera como aprehendemos los detalles. Ahora los aprehendemos en función del todo en que hemos fijado nuestra atención. Llamaré a esto aprehensión subsidiaria de los detalles, por oposición a la aprehensión focal que emplearíamos para atender a los detalles en sí, no como partes del todo” (Polanyi, 1966: 22-23).

En este punto Polanyi se acerca a los planteamientos de Merleau-Ponty acerca del concepto de estructura. Este autor señala que las estructuras no pueden ser definidas en términos de realidad exterior, sino en términos de conocimiento, ya que son objetos de la percepción y no realidades físicas; por esto las estructuras no pueden ser definidas como cosas del mundo físico, sino como conjuntos percibidos y, esencialmente, consisten en una red de relaciones percibidas, que es vivida más que conocida (Merleau-Ponty, 1976). Obsérvese el matiz que Merleau-Ponty le da a aquellas percepciones o relaciones que vivimos, más que a lo que estamos conociendo.

Cabe señalar que cuando hablamos de elementos subsidiarios o funcionales nos estamos refiriendo a cuestiones que son inespecificables.

En 1894, Dilthey afirmó que “todo el pensamiento psicológico se basa en el principio de que el asir el todo nos capacita para interpretar y definir los detalles” (Allport, 1988). De esta manera Dilthey hace una distinción entre el concepto de comprensión y el de explicación. Esta última se centra en el análisis y la división para buscar las causas de los fenómenos y su relación con otras realidades. En ese sentido, la explicación tiende a aplicarse más en las ciencias naturales. Contrariamente, la comprensión se refiere a la captación de las relaciones internas y profundas mediante la injerencia en su intimidad, respetando la originalidad y la indivisibilidad de los fenómenos. Así, en lugar de parcializar la realidad, como lo hace la explicación, la comprensión respeta la totalidad vivida; el acto de comprender reúne las diferentes partes en un todo comprensivo. Paradójicamente, los resultados a los que se llega no son directamente verificables por la experiencia, pero se nos imponen con evidencia (Freund, 1975).

Finalmente, otro elemento en el conocimiento es algo que podríamos llamar intuición científica. Esta se refiere al significado, alcance o estructura de un problema en especial. Su característica es la espontaneidad, ser íntima, inesperada, instantánea, intensamente clara y no ocurre a través del razonamiento. Dice Martínez: “todo nuestro trabajo intelectual opera continuamente sobre la base de intuiciones, grandes o pequeñas. Las grandes, las que dan saltos o toman atajos (a través de múltiples y rápidas relaciones inconscientes) necesitan ser ‘desglosadas’ y analizadas después para ‘verificar’ su rectitud y lógica; las pequeñas lo necesitan menos; pero siempre en definitiva, terminamos recurriendo a una visión intelectual; sin ella no hay conocimiento” (Martínez, 2004).

El mismo Einstein habló de la intuición cuando se refería a sus procesos creativos, diciendo que “lo verdaderamente valioso es la intuición” (Summers, 1976).

Ahora bien, en la medida en que vamos conociendo procesos, estructuras, personas, problemas, etc., es necesario que nos auxiliemos de conceptos con la finalidad de categorizar adecuadamente a lo que nos estamos refiriendo.

En psicología, las percepciones y observaciones juegan un papel trascendental y permiten acercarnos a la naturaleza del concepto de aquello que queremos describir. Cuando se realiza un proceso de observación (externo o interno) de cosas y hechos, éste tiene una intención y un propósito determinados. De esta manera, a nuestra percepción se impone un conjunto estructurado, una estructura total que posee un significado personal.

Por otra parte, está la conciencia. Esta se manifiesta en la medida en que vamos sabiendo, conociendo. “El saber que se forma en la conciencia del individuo es la unidad de lo objetivo y lo subjetivo” (Rubinstein, 1982: 21). La conciencia del individuo “es la unidad de lo experimentado con lo sabido” (Rubinstein, 1982: 22).

El proceso de toma de conciencia lleva a lo siguiente: “Para darme cuenta de mis inclinaciones debo darme cuenta del objeto hacia el cual se dirigen”. Dicho de otra manera, “la conciencia del sujeto no puede reducirse a una pura subjetividad, que exteriormente se opone a lo objetivo (sino que es) la unidad o el conjunto de lo subjetivo y lo objetivo (Rubinstein, 1982: 23). Puede agregarse que “la conciencia, por su naturaleza más originaria, no es solamente percepción, reflejo y reflexión, sino también relación y valoración, reconocimiento y repulsión, afirmación y negación, aspiración y rechazo, etc.” (Rubinstein, 1982: 28). Afianza su planteamiento Rubinstein al afirmar que “la conciencia pone de manifiesto el ser del individuo” (Rubinstein, 1982: 28).



La conciencia en la logoterapia

Brito nos dice que el ser humano tiende hacia el otro porque es atraído por él. “Este momento que se llama autoconsciencia, es igualmente nuestra conciencia del otro. Sólo podemos darnos cuenta de nuestro Yo, al darnos cuenta de que el otro es distinto de nosotros. Y precisamente nos damos cuenta de esa diferencia porque el otro Yo interpela, nos llama, nos exige salir de nosotros, nos presenta su necesidad, que no forzosamente coincide con la nuestra, y ante la cual podemos responder, o bien negarnos” (Brito, 1998).

Al llevar a cabo este proceso, se comienza a encontrar el sentido de la vida. En este sentido, a decir de Frankl, el trascenderse “hacia algo o alguien distinto de uno mismo es salir ya de lo meramente psíquico y entrar en lo espiritual o existencial. Es necesario advertir que, así como existe un psicologismo, es posible caer en un `noologismo o espiritualismo´, el cual consiste en creer que lo espiritual es el único nivel de la existencia humana” (Frankl, 2003). No, el espíritu sólo es la unidad antropológica, y por lo tanto integra las otras dimensiones naturales del ser humano: la biológica, la psíquica y la social. El espíritu, lejos de eliminarlas o destruirlas, las sana y las humaniza. “La dimensión más elevada no excluye, incluye a todas las demás” (Frankl, 1984). En realidad, “la unidad de lo múltiple” ha sido la clásica definición del ser humano (Frankl, 1984).
La nueva idea de la conciencia: del “yo” a la “existencia”

Para la logoterapia hay una comprensión o idea del hombre que busca su esencia: el hombre se revela como “conciencia”. Este término no designa aquí un “algo” o un “aspecto” constitutivo del hombre, sino lo que el hombre simplemente es, el modo primario, fundamental y esencial como se presenta existencialmente. Hay “hombre” cuando aparece la “conciencia”. La doctrina de Frankl está íntimamente ligada a esta idea del hombre.

El hecho de que en la logoterapia se vuelva a hablar otra vez de la “conciencia”, de que ser-hombre no significa ser-impulsado, mero resultado del juego de las pulsiones psíquicas, sino ser-conciente, responsable, libre, nos lleva a instalarnos en una “psicología de la conciencia”, que quiere recuperar el cetro perdido de manos de la “psicología del inconsciente”, dominante por décadas desde Freud. Para todos los que han hecho su formación psicológica en la actualidad, en especial de base psicoanalítica, es muy importante señalar que la “conciencia” de la que habla Frankl no es la conciencia de aquella “psicología de la conciencia”, que tenía aún algún predicamento en el siglo XIX, como resabio del idealismo, y contra la cual Freud diseñó su “inconsciente”. No se trata de una conciencia meramente “psicológica”, sino conciencia “espiritual”, ética o moral (Brito, 1998).

BIBLIOGRAFÍA

1) Allport, G., La personalidad: su configuración y desarrollo, Herder, Barcelona, 1966.

2) Allport, G., La persona en psicología, Trillas, 1988.

3) Brito Luis, Los nuevos caminos de la libertad: del psicoanálisis a la logoterapia, ed. Diana, México, 1998.

4) Frankl, V., Psicoterapia y humanismo. ¿Tiene un sentido la vida?, ed. FCE, México, 1984.

5) Frankl, V., Logoterapia y Análisis existencial, Herder, Barcelona, 2003.

6) Freund, J., Las teorías de las ciencias humanas, Península, Barcelona, 1975.

7) Kantor, J., La evolución científica de la psicología, Trillas, México, 2005.

8) Martínez, M., La psicología humanista: un nuevo paradigma psicológico, Trillas, México, 2004.

9)Medina, A., Psicología y epistemología: hacia una psicología abierta, Trillas, México, 2004.

10) Merleau-Ponty, M., Fenomenología de la percepción, Península, Madrid, 1975.

11) Neisser, U., Psicología cognoscitiva, Trillas, México, 1976.

12) Polanyi, M., El estudio del hombre, Paidós, Buenos Aires, 1966.

13) Rogers, C., “Some thoughts regarding the current presupposition of the behavioral sciences, en: Coulson y Rogers, Man and the sciences of man, Merril, Ohio, 1968.

14) Rubinstein, S., Principios de psicología general, Grijalbo, México, 1982.

15) Russel, B., La perspectiva científica, Ariel, Barcelona, 1975.

16) Summers, R., A phenomenological approach to the intuitive experience, fotocopia, 1976.

Tarea:-
1. Presenta un informe con veinte ideas principales (si deseas, pueden ser completamente textuales). Busca sentidos nuevos para tí. Presta atención a los referentes que tienes a causa de tus estudios anteriores.
2.- Agrega tu juicio de valor y el gancho.
3.- El lunes 13 de Octubre trabajaremos con estos informes.
4.- Agrega en el blog, un ligero comentario en relación a esta forma de trabajar temas actuales. (Escribe tu nombre completo, por favor)

Ëxitos, Maguita.

lunes, 25 de agosto de 2008

UN BUEN SEMESTRE

No es una despedida, es solo un pequeño espacio-tiempo.
Los y las veré en poco, orgullosos de pertenecer al PRIMER SEMESTRE DE LA CARRERA DE PSICOLOGÍA.
Ningún esfuerzo es en vano, cuando se lo hace en buena lid.
Exitos, para cada uno de ustedes.
Les agradezco el esfuerzo y la oportunidad de conocerlos.
BENDICIONES A RAUDALES.
Maguita.

viernes, 22 de agosto de 2008

NOTA PERTINENTE.

Chicos y chicas del PRE.
Por favor: junto al comentario final, anotar NOMBRE Y GRUPO, de otro modo no los puedo identificar.
Nuevamente un saludo cordial, Maguita.

miércoles, 20 de agosto de 2008

REFLEXIÓN PARA LOS CHICOS Y CHICAS DEL PRE.

FERNANDO SAVATER, (San Sebastián, España 21 de junio de 1947) es un filósofo, activista y escritor español. Novelista y autor dramático, destaca en el campo del ensayo y el artículo periodístico.

Etica para Amador.(1991)
Aparece Pepito Grillo

"Imbécil es aquél cuyo carácter es débil, y nuestra obligación es evitar serlo. Hay quienes creen que no quieren nada y todo les da igual, otros que lo quieren todo a la vez y caen en propias contradicciones, otros que no saben lo que quieren ni intentan averiguarlo, algunos tienen una voluntad muy débil o, en el caso contrario, muy fuerte y no distinguen la irrealidad. Si se es imbécil, se necesita de fuerzas exteriores en que apoyarse y con dificultad se llega a la buena vida. Lo contrario de ser imbécil es tener conciencia, para lo cual se requiere de cualidades innatas y no innatas. Después del mínimo de condiciones sociales y económicas adecuadas, la conciencia depende de la atención y esfuerzo de cada individuo. Debe haber interés por vivir humanamente bien, concordancia entre actos y deseos, desarrollar el gusto moral y enfrentar la responsabilidad. Un auténtico egoísta es quien quiere y busca lo mejor para sí mismo. Aquél que se rodea de lo que le sienta mal es un imbécil que deseaba ser egoísta. La culpa y la responsabilidad también se relacionan con la conciencia, pero lo peor es el remordimiento que es el descontento con nosotros mismos por emplear la libertad en contra de nuestros deseos. Ser responsable es saberse libre para bien o para mal y estar dispuesto a responder por los actos; actuar sin órdenes superiores con un fin de construirse, transformarse e inventarse a sí mismo. Como la decisión de vivir bien es personal, lo ideal sería que se volviera un tipo de vicio".

Un texto corto, grandes ideas. Para finalizar este pequeño período de aprendizaje, comenta en un pequeño texto,(tres a cinco oraciones) las ideas que surgieron de la lectura. A manera de un comentario y usando pensamientos rojos, amarillos y verdes. Puedes añadir algún dato del autor.
El blog estará abierto hasta el domingo 24 de Agosto.

Para todos ustedes una despedida de corto tiempo. En las noches podemos cruzar el pasillo y saludarnos. En la mañana, cuando por algún motivo acudo a la Universidad. De todos modos, FELICITACIONES A LOS DECIDIDOS Y CONSTANTES ESTUDIANTES.

Desde el mércoles 27, incluido jueves 28 y viernes 29, te veré personalmente. Anhelo mirar, saborear tu ensayo. Juntos,indudablemente lo disfrutaremos.

A las órdenes, Maguita.